Guerra, el juego de cartas online
El clásico juego de cartas de la Guerra en tu navegador: volteas, comparas y, si hay empate, ¡guerra! Juega hasta que alguien se quede con todo el mazo o elige una partida corta.
Tú contra la máquina: gana la carta más alta y los empates se resuelven con una guerra. Elige cuánto dura la partida.
Cómo jugar a la Guerra
Se baraja el mazo y se reparte en dos montones de 26 cartas: uno para ti y otro para la máquina. Nadie mira sus cartas. El As es la más alta, luego el Rey, la Reina, la Jota y del 10 al 2. Los palos no cuentan.
Pulsa Voltear (o toca tu montón, o la barra espaciadora) y los dos dais la vuelta a la carta de arriba. La más alta se lleva las dos, que van debajo del montón del ganador. Si empatan, hay guerra: cada uno pone 3 cartas boca abajo y 1 boca arriba, y la más alta se lleva todo. Si vuelven a empatar, otra guerra.
En la partida clásica se juega hasta que uno tiene las 52 cartas. Si quieres algo más rápido, elige «Primero a 10 rondas» o «Primero a 25 rondas»: cada batalla ganada cuenta como una ronda. Con el modo automático las cartas se voltean solas, a velocidad normal o rápida.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si no tengo cartas suficientes para la guerra?
Si te quedan menos de 4 cartas cuando empieza una guerra, pones boca abajo todas menos la última y luchas con esa. Si ya no te queda ninguna, pierdes la guerra y la partida.
¿Una partida de Guerra puede no terminar nunca?
Con el orden de las cartas fijo podría repetirse en bucle; por eso aquí las cartas ganadas se añaden a tu montón en orden aleatorio y toda partida acaba tarde o temprano. Una partida completa suele durar unos cientos de batallas, y para eso está el modo por rondas.
¿Hay otras formas de jugar a la Guerra?
Muchas familias ponen solo 1 carta boca abajo en la guerra en lugar de 3, y en algunas casas el As es la carta más baja. Con la baraja española se juega igual, con 40 o 48 cartas. Aquí seguimos la versión más extendida, con baraja francesa de 52.